sábado, 2 de junio de 2018

VOTO POR LA VIDA Y NUESTRO FUTURO

He pasado muchos años de mi vida escribiendo párrafos que hablan de historias fantásticas, reales, enigmáticas, históricas e incluso he combinado varias palabras que en mayor o menor medida han presentado mi queja ante la sociedad, a lo que llamamos realidad y a la forma en la que hemos participado de ella, y así como cada una de esas palabras ha sido un llamado interno, hoy lo hago convencido del mismo llamado.para dejar sentada mi visión del momento histórico que atraviesa mi país, Colombia.
No puedo empezar de otra manera que no sea la mezcla de sentimientos que me llegan cada vez que veo el rostro de mis familiares, amigos, colegas y en general de mis compatriotas, sentimientos que por estos meses exteriorizamos causa de las elecciones presidenciales 2018 - 2022. Una parte de mi se siente feliz cuando la esperanza de niños, jóvenes y viejos aflora ante el nombre de Gustavo Petro como gestor de tan anhelado cambio para el país, eso simplemente visto como un deseo de esperanza, ya es más que satisfactorio. Otra parte de mi se siente desconcertado, incluso molesto ante la desazón, el miedo y la resignación que el mismo Petro, pero también Duque les producen.
Así es como resumo lo que pasa hoy en mi patria, estamos al borde de elegir entre dos candidatos que ya han pasado a la segunda y definitiva vuelta presidencial, uno de los dos va a ganar, uno de ellos pasara a la historia como el presidente del pos conflicto después de la firma del acuerdo con las FARC, sin embargo lo que para ellos seguramente puede ser un gran logro personal y profesional, para el resto de colombianos es de lejos mucho más que eso, es en verdad una oportunidad para decidir mejor que las ultimas veces, es la semilla de un cambio trascendental que tomara mas de 4 cuatro años seguramente, pero a fin de cuentas es el mismo trasegar de los países que en otras latitudes y en otros momentos de la historia han llevado a cabo.
Con la costumbre y el deseo natural de sobrevivir ante los malos gobiernos, las malas políticas, la violencia y la pobreza, se ha hecho palpable una desilusión permanente y generalizada en la población colombiana, ese sentimiento lo ha motivado la desconfianza, pero sobre todo  la incredulidad, haciendo poco a poco que muchos colombianos nos apropiemos de ese sentimiento y que incluso lo convirtamos en una manera de concebir la vida, casi que como una postura cómoda ante la misma, sin deseos de cambiar nada de fondo, lo cual para mi no significa otra cosa que la victoria de unos magnates que controlan el país, un brazo de las más grandes élites de poder del mundo, que solo tienen el objetivo de continuar sometiendo a las personas a su antojo, incluso quitándonos hasta el más mínimo deseo de soñar y particularmente de soñar con un cambio verdadero.
Como profesor de negocios, artes gráficas, mercadeo, etc, tengo la certeza que nos utilizan como sujetos activos del marketing en todas sus manifestaciones, entes al servicio de un mal capitalismo que apabulla la fe y la espiritualidad...y eso...no lo podemos permitir, por lo menos yo...me niego a sucumbir.
Considero que una gran dosis de ignorancia y pereza han sido los ingredientes finales para una receta de escepticismo y falta de compromiso ciudadano con el futuro del país, de tal forma que aun es muy palpable la abstinencia de quienes pueden votar, quizás pensando que cerrando los ojos a esa realidad las dificultades serán responsabilidades de otros, o  que las cosas se arreglaran solas, premisas que para mi son un grave error, por el contrario agrandan el abismo, pero la verdad sea dicha hay personas que incluso teniendo la capacidad y el poder de ayudar en el cambio, no lo hacen aparentemente porque no quieren, porque no pueden superar sus egos o quizás porque no los dejan y se escudan en una falsa coherencia, como es el caso del ex candidato Sergio Fajardo, quien obtuvo una numerosa votación y que  después de quedar en el tercer lugar de las elecciones del 27 de mayo conocida como la primera vuelta, simplemente dijo que iba a votar en blanco y que sus electores palabras mas o palabras menos quedaban en libertad, lo cual es apenas obvio "todos somos libres de votar por quien queramos".
Después de analizar fríamente las declaraciones de Fajardo me pregunto si es también otro títere de la derecha encabezada por el ex presidente Uribe colocado estrategicamente para dividir la izquierda como dicen algunos, o simplemente es un político más que ante su perdida se olvida que puede seguir aportando como colombiano, profesor o líder, o tal vez es la puerta numero tres, en la que se encuentra un hombre demasiado transparente que no apoyara a nadie porque ninguno se acerca a sus postulados, ni siquiera la misma izquierda que estaba dispuesta a seguirlo fielmente, en fin como alguien dijo "el tiempo se encarga de poner a cada quien en su lugar"
Tengo claro como administrador que para liderar un proyecto, una empresa o un país se requiere un mínimo de experiencia -incluso no tan mínimo-  pero el camino se construye paulatinamente, también tengo claro que los políticos son eso, políticos, que todos incumplen promesas de campaña y demás, pero también tengo por cierto que las personas trascendemos el liderazgo y somos el eje fundamental de una sociedad, debemos quitarlos de la mente las figuras mesiánicas que nos vende Hollywood, los héroes que salvaran el mundo mágicamente, la decisión siempre ha sido nuestra y ahora más que nunca, en este momento tenemos una posibilidad real de cambio, encarnada en la izquierda y en un candidato inteligente como Petro, seguramente no es el más atractivo, popular o amigable, pero finalmente quienes nos han gobernado elegantes, bien hablados y risueños, son los que nos tienen como uno de los países más desiguales del mundo, por lo tanto que importa que el candidato de la Colombia humana no sea tan admirable como Carlos Vives, si en la practica representa algo diferente, nuevo, prometedor y un verdadero reto como sociedad.
Del candidato Ivan Duque solo puedo decir después de haberlo escuchado durante horas y horas, que  veo un actor más que representa el papel que le asigno el director de la obra, un hombre apegado a un libreto que le hace el juego a quienes ya nos han controlado por décadas, un político condenado a decepcionarnos igual o peor que los demás, a devolvernos la guerra, a sostener la pobreza, la brecha social y en definitiva a sostener el espejismo de una Colombia en perfectas condiciones, lo siento, pero la lógica y la historia en mi caso son dos elementos que no puedo desconocer, como dice el aforismo" dime con quien andas y te diré quien eres"
En cuanto a mi voto, podrán deducir que es por Gustavo Petro, no porque sea petrista sino porque trato de actuar con lógica y no negare que con una dosis de ilusión, votare por Petro porque quiero un cambio, así sea leve, porque depende de nosotros apoyarlo,  pero también auditarlo, así será mi voto, anteponiendo al país, y no sera en blanco o por Duque  porque una cosa es votar creyendo honestamente y quizás ingenuamente, pero otra cosa es votar conociendo las malas practicas, el abuso, la corrupción y la muerte, que otros representan y apoyan, en mi conciencia eso no seria solamente un voto, sino un acto de complicidad.

TRIMESTRAL MEDIOS

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